LETANÍAS DE LA HUMILDAD
Jesus manso y humilde de Corazón,
Óyeme.
Del deseo de ser lisonjeado,
Líbrame Jesús.
Del deseo de ser alabado,
"
Del deseo de ser honrado,
"
Del deseo de ser aplaudido,
"
Del deseo de ser preferido a otros,
"
Del deseo de ser consultado,
"
Del deseo de ser aceptado,
"
Del temor de ser humillado,
"
Del temor de ser despreciado,
"
Del temor de ser reprendido,
"
Del temor de ser calumniado,
"
Del temor de ser olvidado,
"
Del temor de ser puesto en ridículo,
"
Del temor de ser injuriado,
"
Del temor de ser juzgado con malicia,
"
QUE otros sean más estimados
Jesús dame la gracia
que yo,
de desearlo.
Que otros crezcan en la opinión del mundo y yo me eclipse,
"
Que otros sean alabados y de mí no se haga caso,
"
Que otros sean empleados en cargos y a mí se me juzgue inútil,
"
Que otros sean preferidos a mí en todo,
"
Que los demás sean más santos que yo con tal que yo sea todo lo santo que pueda,
"
Oración:
Oh Jesús que, siendo Dios, te humillaste hasta la muerte, y muerte de cruz, para ser ejemplo perenne que confunda nuestro orgullo y amor propio. Concédenos la gracia de aprender y practicar tu ejemplo, para que humillándonos como corresponde a nuestra miseria aquí en la tierra, podamos ser ensalzados hasta gozar eternamente de ti en el cielo. Amén.