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13 de abril

San Hermenegildo

Mártir

San Hermenegildo es el gran defensor de la fe católica de España contra los durísimos ataques de la herejía arriana. Al margen de sus campañas militares, su verdadera gloria consiste en haber padecido el martirio por negarse a recibir la comunión arriana y en ser, de hecho, el primer pilar de la unidad religiosa de la nación, que llegaría poco después con la conversión de Recaredo. Muere el año 586.

La caridad, garantía de la unidad de la Iglesia

De las homilías de san Juan Crisóstomo, obispo

Muchas son las olas que nos ponen en peligro, y una gran tempestad nos amenaza: sin embargo, no tememos ser sumergidos porque permanecemos de pie sobre la roca. Aun cuando el mar se desate, no romperá esta roca; aunque se levanten las olas, nada podrá contra la barca Jesús. Decidme, ¿qué podemos temer? ¿La muerte? Para mi la vida es Cristo, y una ganancia el morir. ¿El destierro? Del Señor es la tierra y cuanto la llena. ¿La confiscación de los bienes? Sin nada vinimos al mundo y sin nada nos iremos de él. Yo me río de todo lo que es temible en este mundo y de sus bienes. No temo la muerte ni envidio las riquezas. No tengo deseos de vivir, si no es para vuestro bien espiritual. Por eso, os hablo de lo que sucede ahora exhortando vuestra caridad a la confianza.

Nadie nos podrá separar. Lo que Dios ha unido, no puede separarlo el hombre. Del hombre y de la mujer se : Abandonará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán los dos una sola carne. De modo que ya no son dos, sino una sola carne. Pues lo que Dios ha unido que no lo separe el hombre.

Si no puedes romper el vínculo conyugal, ¿cuánto menos podrás llegar a dividir la Iglesia? ¿No has oído aquella palabra del Señor: Donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ello? Y, allí donde un pueblo numeroso esté reunido por los lazos de la caridad, ¿no estará presente el Señor?

Cristo está conmigo, ¿qué puedo temer? Que vengan a asaltarme las olas del mar y la ira de los poderosos; todo eso no pesa más que una tela de araña.




Oración

Oh Dios, que suscitaste en tu Iglesia a san Hermenegildo, mártir, como intrépido defensor de la fe, concédenos a cuantos veneramos hoy la memoria de su martirio la unidad en la confesión de tu nombre y la perseverancia en tu amor. Por nuestro Señor Jesucristo.



Sea siempre bendito, alabado, adorado, amado y reverenciado el Santísimo Sacramento en todos los Sagrarios del mundo. Amén.
¿Que causa tanta alegría? La Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen María.
¡Ave María Purísima!
Bendita sea por siempre La Santa e Inmaculada Concepción de La Bienaventurada siempre Virgen María, Madre de Dios y madre nuestra.
Cristiano Católico 11-02-2013  Año de la Fe