El Contexto Histórico
A comienzos del siglo VIII, la península ibérica había sido conquistada casi en su totalidad por las fuerzas musulmamas del Califato Omeya tras la caída del reino visigodo en la batalla de Guadalete (711). Un reducido grupo de cristianos hispanogodos y astures, liderados por el noble Pelayo, rehusó someterse al dominio foráneo y se refugió en los frondosos y accidentados Picos de Europa, en la región norte de Asturias, dispuestos a resistir.
La Primera Aparición
Según relata la tradición, Pelayo introdujo una imagen de la Santísima Virgen María dentro de una gruta natural en el monte Auseva (conocida como Cova Dominica o «Cueva de la Señora») para impetrar la protección divina antes del enfrentamiento. Durante el asedio del ejército musulmán, comandado por Al Qama y el obispo Oppas, la Santísima Virgen se manifestó espiritualmente alentando al pequeño contingente cristiano, infundiéndoles valor y asegurándoles la victoria a pesar de su tremenda inferioridad numérica.
Los Mensajes y Peticiones
Más que palabras prolijas, el mensaje de la Virgen de Covadonga fue una llamada firme a la fe, a la constancia en el testimonio cristiano y a la confianza inquebrantable en la Providencia frente a adversidades aparentemente insuperables. La protección mariana en la Cueva convirtió este enclave en un símbolo vivo de la defensa de la fe cristiana y del nacimiento del Reino de Asturias.
Los Milagros o Signos
Durante la Batalla de Covadonga en el año 722, las crónicas históricas y la tradición recogen prodigios extraordinarios: las flechas y proyectiles arrojados por las tropas enemigas contra la cueva se volvían en el aire contra los propios atacantes. Un desprendimiento de rocas y la crecida repentina del río Deva dispersaron por completo al ejército invasor, permitiendo la victoria de los astures y marcando el inicio formal de la Reconquista.
Aprobación y Devoción Actual
La devoción a "La Santina" se extendió rápidamente desde los inicios de la monarquía asturiana. Alfonso II "el Casto" promovió la edificación del primer altar en la Cueva Sagrada. En 1901 se inauguró la Basílica de Santa María la Real de Covadonga. La Santísima Virgen de Covadonga fue declarada patrona principal de Asturias y su festividad se celebra solemnemente cada 8 de septiembre, atrayendo a miles de peregrinos de todo el mundo.