El Contexto Histórico
A principios del siglo XVII, la antigua capital costarricense, Cartago, presentaba una marcada división social y étnica. El poblado de la Puebla de los Pardos era el sector habitado por indígenas, negros y mestizos, una comunidad sencilla que vivía segregada de la élite colonial. En este entorno de brecha social, la providencia divina se manifestó para unir a todo un pueblo bajo una misma devoción materna.
La Primera Aparición
La mañana del 2 de agosto de 1635, en la fiesta litúrgica de la Porciúncula o Reina de los Ángeles, la joven Juana Pereira se adentró en el monte a recoger leña seca. Sobre una gran piedra junto a un manantial natural, descubrió una pequeña estatua esculpida en piedra oscura que representaba a la Virgen María sosteniendo en brazos al Niño Jesús. Admirada por el hallazgo, la llevó consigo y la guardó en un cofre dentro de su humilde vivienda.
Los Mensajes y Peticiones
Al día siguiente, al regresar al mismo paraje del bosque, Juana encontró nuevamente la misma figura sobre la roca. Sorprendida, acudió a su hogar y notó con asombro que la imagen que había guardado el día anterior había desaparecido del cofre. El fenómeno se repitió varias veces, hasta que la joven decidió entregar la talla al párroco Alonso de Sandoval, quien la guardó en el sagrario de la parroquia, de donde también desapareció misteriosamente para reaparecer de nuevo en la piedra del monte.
Los Milagros o Signos
El constante y milagroso retorno de la estatua a la roca del hallazgo fue interpretado por la Iglesia y los habitantes como la voluntad inequívoca de la Madre de Dios de erigir su santuario en ese lugar preciso. Junto a la piedra brotó una vertiente de agua pura a la que, a lo largo de los siglos, los fieles le han atribuido numerosas sanaciones físicas y espirituales.
Aprobación y Devoción Actual
La devoción fue prontamente respaldada por la jerarquía eclesiástica, que autorizó la edificación del primer templo en el lugar del hallazgo. En 1824, el Congreso Constituyente declaró a Nuestra Señora de los Ángeles Patrona Oficial de Costa Rica. Cada año, alrededor del 2 de agosto, millones de peregrinos realizan la tradicional «Romería», caminando desde diversos puntos del país hacia la majestuosa Basílica Nacional en Cartago para venerar con gratitud a «La Negrita».